El síndrome de intestino irritable
- todoescomer
- hace 5 días
- 2 Min. de lectura

Se trata de un conjunto de síntomas caracterizado por un dolor abdominal recurrente, cambios en las deposiciones ya sea estreñimiento o diarrea y flatulencia, que deben haberse manifestado como mínimo durante 3 meses consecutivos.
No existe una prueba médica para detectarlo.
Antiguamente se pensaba que los trastornos mentales producían Síndrome de Intestino Irritable (SII), sin embargo estudios recientes indican que los cambios intestinales aparecen antes que la enfermedad. Es el caso de la enfermedad de Parkinson que se desarrolla en pacientes que sufren estreñimiento en un 100% de los casos ( lo cual no indica que quien sufra estreñimiento desarrolle obligatoriamente dicha dolencia).
Se piensa que el SII es debido a un trastorno del eje intestino-cerebro.
El nervio vago parte del cerebro hacia el intestino donde se encuentran 5 veces más terminaciones nerviosas que en la espina dorsal. Estas terminaciones recopilan información del sistema inmune y de la microbiota intestinal enviándola al cerebro.
El cerebro produce hormonas en el hipotálamo y la glándula pituitaria que viajan a través del sistema nervioso parasimpático ( donde se radica el nervio vago) impactando en la barrera intestinal, en el sistema inmunitario y en los músculos que controlan la motilidad de los intestinos. El factor liberador de corticotropina o CRF es una hormona clave en la respuesta al estrés y puede afectar a la modulación de la permeabilidad intestinal, a su motilidad y a la respuesta inmunitaria.
El 50% de los pacientes detectados de SII sufre de ansiedad o depresión.
La dieta es un pilar fundamental en la recuperación de las personas que sufren SII.
Comer alimentos ricos en fibra fomenta un microbioma intestinal saludable que produce ácidos grasos de cadena corta como el butirato, el acetato o el propiionato que tienen un efecto calmante en el sistema nervioso intestinal y reducen la inflamación en nuestro organismo. Además, la generación de serotonina ( 90% producida en el intestino) se mantendrá en niveles adecuados evitando un exceso que provoque diarrea o una carencia que cause estreñimiento.
Es importante detectar los síntomas y consultarlo con el médico para tratarlo lo antes posible y mejorar la calidad de vida.


Comentarios