La dieta cetogénica como terapia complementaria contra la depresión leve y moderada
- todoescomer
- 21 ene
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Un estudio piloto llevado a cabo en la Universidad estatal de Ohio entre 2023 y 2024 analizó como una dieta cetogénica actuaba como terapia complementaria en estudiantes universitarios con trastorno depresivo mayor.
La dieta cetogénica ha demostrado ser prometedora como terapia complementaria para trastornos neurológicos y neuropsiquiátricos, incluyendo trastorno bipolar y trastorno depresivo mayor (TDM). Se estudió la tolerancia a una dieta cetogénica en adultos jóvenes con TDM y se evaluaron síntomas de depresión y salud metabólica. Una muestra de 24 estudiantes con un diagnóstico confirmado de TDM que recibían atención y/o tratamiento farmacológico se inscribieron en la prueba que duró de 10 a 12 semanas e incluyó la provisión parcial de alimentos cetogénicos adecuados, asesoramiento dietético frecuente y seguimiento matutino diario de R-beta-hidroxibutirato capilar (R-BHB) un método rápido y preciso para diagnosticar y monitorizar estados como la cetoacidosis diabética (CAD) y evaluar dietas cetogénicas, que se realiza con un pinchazo en el dedo.
Otros análisis adicionales incluyeron composición corporal, función neurocognitiva y marcadores hormonales e inflamatorios en sangre.
Dieciséis estudiantes (10 mujeres, 6 hombres, edad media 24 años) completaron el estudio.
La mayoría de los participantes consumieron menos de 50 g/día de carbohidratos y ~1,5 g/kg de proteína. La grasa comprendía fuentes monoinsaturadas y saturadas de alimentos integrales. Se alentó a comer una amplia gama de alimentos, incluyendo verduras sin almidón, frutas de bajo índice glucémico (bayas, aceitunas, tomates, limones/limas), carnes (ternera, pollo, cerdo, pescado, cordero), nueces y semillas, aceites (oliva, aguacate, coco), queso, mantequilla, huevos y pescado graso (salmón, sardinas). Dado que una dieta cetogénica se asocia con un efecto natriurético (excreción de sal en la orina por los riñones) que a menudo puede conducir a pérdidas de sodio y líquidos, coloquialmente conocidas como "gripe cetogénica" , a los participantes se les proporcionaron paquetes de electrolitos de caldo. Se recomendó el consumo de alimentos ricos en magnesio y calcio si se reportaban síntomas de calambres musculares.
La cetosis nutricional (R-BHB > 0,5 mM) se logró el 73% del tiempo.
Los síntomas depresivos disminuyeron en un 69% (PHQ-9 o Cuestionario de Salud del Paciente ) y 71% (HRSD o Escala de Calificación de Hamilton para la Depresión) con una mejoría visible al cabo de 2-6 semanas.
El bienestar global aumentó casi tres veces. Los participantes perdieron masa corporal y masa grasa. La leptina sérica (hormona que regula el apetito) disminuyó y el factor neurotrópico derivado del cerebro aumentó (proteína que actúa como factor de crecimiento). El rendimiento mejoró en diversas tareas cognitivas.
En estudiantes con depresión leve a moderada, según el PHQ-9 y el HRSD, la implementación de una dieta cetogénica correctamente formulada durante 10 o 12 semanas vino a ser una terapia complementaria viable y podría estar asociada con mejoras en los síntomas de depresión, el bienestar, la composición corporal y la cognición.
Fuente: D. Decker, R. Patel, J. Cheavens, S. M. Hayes, W. Whitted, et altrii "A pilot study examining a ketogenic diet as an adjunct therapy in college students with major depressive disorder" https://www.nature.com/articles/s41398-025-03544-8


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